Aquí va un ejercicio práctico muy bueno para ser cada día un poquito más felices, que al final es lo que importa:

    Al levantarse por la mañana, nos ponemos frente al espejo y nos forzamos a reír durante un minuto aproximadamente.

Al principio parece un poco raro, pero enseguida te empieza a resultar más natural. Llegará un momento en que sin darte cuenta te sentirás con más energía para empezar la mañana.

Está demostrado!!! Pruébalo durante unos días!!!!

Mil sonrisas para ti, querido lector.